En el mejor de los casos, dos piezas extra de frutas y verduras al día podrían prevenir el 2.6% de los casos de cáncer masculinos y el 2.3% de los casos femeninos, concluyó el estudio.
"Los estudios deberían centrarse más profundamente en la variedad de frutas y verduras y sus componentes” afirma Walter Willet de la Escuela de Salud Pública de Harvard.
Los vegetales, que suelen ser más ricos en nutrientes, resultaron ser más beneficiosos que las frutas, mientras que los adictos a la bebida que ingieren una mayor cantidad de vegetales y frutas se encuentran más protegidos de los cánceres producidos por el alcohol y el tabaco.
En un estudio adicional el profesor Walter Willet de la Universidad de Harvard concluyó que la investigación ratificaba los resultados de otros estudios mostrando “que cualquier asociación entre la ingesta de frutas y verduras con el riesgo de cáncer es poco convincente”.
Pero recalcó que las sustancias específicas de ciertas frutas y verduras podrían tener un importante efecto protector si son aprovechadas.
Evidencias sólidas sugieren que el Licopeno de los tomates, por ejemplo, podría reducir el cáncer de próstata, mientras que se cree que los elementos químicos del brócoli estimulan un gen que protege contra el cáncer de intestino.
Los datos sugieren que las frutas y verduras podrían protegernos contra enfermedades cardiovasculares, una de las mayores causas de muerte en el mundo desarrollado, a pesar de que es demasiado pronto para demostrarlo rotundamente.
En el mejor de los casos, dos piezas extra de frutas y verduras al día podrían prevenir el 2.6% de los casos de cáncer masculinos y el 2.3% de los casos femeninos, concluyó el estudio.
"Los estudios deberían centrarse más profundamente en la variedad de frutas y verduras y sus componentes” afirma Walter Willet de la Escuela de Salud Pública de Harvard.
Los vegetales, que suelen ser más ricos en nutrientes, resultaron ser más beneficiosos que las frutas, mientras que los adictos a la bebida que ingieren una mayor cantidad de vegetales y frutas se encuentran más protegidos de los cánceres producidos por el alcohol y el tabaco.
En un estudio adicional el profesor Walter Willet de la Universidad de Harvard concluyó que la investigación ratificaba los resultados de otros estudios mostrando “que cualquier asociación entre la ingesta de frutas y verduras con el riesgo de cáncer es poco convincente”.
Pero recalcó que las sustancias específicas de ciertas frutas y verduras podrían tener un importante efecto protector si son aprovechadas.
Evidencias sólidas sugieren que el Licopeno de los tomates, por ejemplo, podría reducir el cáncer de próstata, mientras que se cree que los elementos químicos del brócoli estimulan un gen que protege contra el cáncer de intestino.
Los datos sugieren que las frutas y verduras podrían protegernos contra enfermedades cardiovasculares, una de las mayores causas de muerte en el mundo desarrollado, a pesar de que es demasiado pronto para demostrarlo rotundamente.